envuelta en excusas que yo misma tejo
entre los minutos de llegar tarde
(a mi misma, a todas partes)
entre el ser y no ser una parte del todo con el que aún no me identifico
insisto, pruebo, me aguanto, me asusto,
me dejo ver enferma de las palabras huecas
con las que pido perdón por existir.
Advertisement

Arremolinado de tarde, de excusas en las palabras, de palabras para construir nuevas excusas… por existir…. Sí, algunas tardes son así, como tu dibujo, arremolinado en el desorden del latir.
Bonito dibujo, todo un concepto.
Un beso
Gracias Juan, me alegro que te gustase.
“…arremolinado en el desorden del latir…” qué verso más inspirado!