origami (cuento)

Dicen que en un pequeño pueblo del Japón más profundo ocurre algo sorprendente.

No se sabe muy bien desde cuándo hay un hombre meditando en la pagoda que hay a las afueras. Y lo que menos se comprende es cómo está éste hombre meditando para que surjan, del tejado oriental que lo cobija día y noche, unas especies de mariposas bicolores que tienen la textura del papel y arrugadas se van abriendo poco a poco a medida que suben a las alturas. Suben, suben y se despliegan como salidas de una crisálida, aunque conservando siempre ciertos aires arrugados.

Rojo y azul, azul y rojo tampoco es que lleguen muy alto, pues lo más misterioso del asunto es que a cierta altura empiezan a echar raíz y se amarran al suelo, para continuar su efímera existencia -viven tan sólo 21 días antes de blanquearse y desaparecer de noche- ancladas cercanas a la pagoda de donde nacieron.

Algunos creen que el hombre que medita transforma las envidias y los prejuicios venenosos que invisibles flotan en el aire en esas esculturas de papel arrugado, para que así limpien sus contradicciones y sus oposiciones al sol y al aire antes de perdonarse y desaparecer.

Otros creen que son los deseos que le mandan de noche la gente local en sueños para que, transformados en papeles gigantes, toquen tierra y se puedan materializar de algún modo.

Los niños simplemente se maravillan ante unos origamis tan grandes (y algo caóticos en sus pliegues) y les ponen nombres como si fuesen estrellas fugaces de tres semanas de duración. Además los usan como brújula para no perderse, pues son visibles desde grandes distancias a la redonda.

Anuncios

One thought on “origami (cuento)

  1. Digo yo, ¿no puede ser que aun esté por perfeccionar el método?, parece que lo que quiera es que vuelen, pero llega un punto en el que la fantasía se acaba y volvemos a poner los pies en la tierra, como las mariposas, para volver a nuestra efímera vida, porque aunque vivamos 100 años es efímera,

    bonita historia, com el dibujo a la altura, las raices por fuera, como queriendo escapar (lo que corroboraría mi teoría) o negándose a entrar en su sitio, rebelándose al destino.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s