navegando

bien agarrada

 

A veces hay nubes y el tiempo pesa,
a veces las lágrimas
no son rosas, ni blancas,
ni saben explicarte
su por qué.

Duermes,
mientras el barco sigue
con el mar calmo deslizándose,
siendo uno con tus bases,
allí en las grandes aguas
donde no hay cimientos
pero sí esperas.

El mapa desdibuja los bordes
de una tierra de fuego
regentada por el frío,
que dicen
que sugieren
algún día se abrirá
derretida
como una nueva flor
sonriendo al universo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s