la montaña en anhelo

el anhelo
escurriéndose tierno entre los dedos

Si se cose con hilos fuertes,
si medran en los ojales
el aliento de un botón,
si se dejan los hilos
y muestran el orden de sus tramas

la vida
temblando desde dentro

si arrimamos al cielo las estrellas,
al aliento nuevas nubes,
a la promesa de lluvia
el beso del ozono

los traspiés
mirando desde abajo

quizá la montaña
se digne en aparecer,
quizá la fe
desmorone a la tristeza
del trono de hace años
abriendo sitio
al anhelo, a la vida

vertical
expansiva
del milagro.

 

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sanar y constelar sistemas

¿Cómo se sale de lo que nos tiene atado desde un sistema familiar? ¿cómo no preguntamos más sobre los decretos que siendo niños o hace unas generaciones incluso, nos dictan nuestros pasos?

No es fácil pero tampoco imposible. Lo primero es tener una visión de pertenencia, lo segundo es respetar ese sistema al que pertenecemos conociendo sus leyes operantes y lo tercero es pedir permiso para vivir la vida que nos llegó pero enfocándola hacia la felicidad, pese a tanto vínculo. Eso dicho mal y pronto, pero por ahí va la cosa.

Si somos seres venidos a evolucionar, a agarrar luz entre la materia que ocupamos en nuestro plano, primero debemos saber qué nos ata y qué nos ayuda a avanzar. Hay que preguntar, mirar, saber y soltarse o apoyarse, según el caso. Pero primero hay que preguntar y estar dispuesto a recibir respuestas nuevas, a veces estrambóticas. Porque la vida es pura magia y algo muy pequeño puede haber cambiado todo lo de después, lo de antes y el sabor de tu boca al hablar.

Llevo dos años estudiando constelaciones familiares y siguen sorprendiéndome. Es una herramienta que mezcla el inconsciente familiar (o campo mórfico del sistema), con la representación en un grupo de personas y con frases y palabras sanadoras que hacen entender y desatan nudos. Pronto, las podré facilitar.

cruz rota

Complejidades tejidas con susurros,
inviernos armados con agujas
que niegan tocar hilos,
actividades mecánicas
que saben a huesos rotos

y una cruz
con su fe rota
negándose el auxilio
de quien carece ya
de esperanza alguna.

pequeña conciencia

Y si no sé lo que busco?
Y si lo que busco me ha encontrado?
Y si no sé casi ni cuidarlo?
Y si siendo pequeña
me ha tocado la gran tarea
de sujetar una pequeña conciencia que se expande
que es un regalo para todos
que es una semilla muy importante?

Y si me cuidan
y para ello
no puedo nombrarlo?

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agua dentro

A veces son olas
en la calma y en la sequedad,
pero olas

y su vaivén
y sus recuerdos

moviéndome / moviéndolo todo
en el desconcierto
de no saber a qué agarrarse.

A veces las metáforas
sangran
de tanto uso, abuso
de estar en boca de todos
sin el corazón de nadie.

A veces me he quedado
vacía de versos
pero llena
de abrazos de agua.

 

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ser abismo

Quizá no se trate de saltar,
puede que sólo se trate
de embarazarse del abismo
siendo acantilado.

·

El FIP y la poesía actual

En prosa os cuento, esta semana asistí al XIV Festival Internacional de Poesía de Granada en la facultad de magisterio. Sólo dos mañanas a varios talleres charlas porque mi tiempo libre no me da para más. Y experimenté un hecho curioso, del que ya he leído, pero que viví en primera persona.

A ver, para el que no lo sepa, coexisten en este género dos corrientes diferenciadas: la generación joven activa en las redes sociales (millenials, de los 90 y tantos en adelante) y otra, que aunque a veces se superpone, es la oficial, académica, de los certámenes. Hubo representaciones de ambas en las lecturas de poemas, con la clara diferencia de cantidad de público, para la primera el salón de actos se llenó, y es que es una literatura posterior a ser gente ídolo de masas en las redes, y en la segunda no.

Poesía es todo y a la vez no es nada. El silencio es poesía, un gesto puede ser poesía, no creo que llegue a conocer la profundidad del término en esta vida. Lo que ocurre es que esa poesía actual popular, si algo me llamó la atención, es que siendo muy accesible para todos se me quedaba un poco superficial. Mucho tema del amor, que claro, tiene tirón porque todos lo buscamos sentir, pero me sabía a tratamiento con su punto, serio punto, adolescente.

No quiero decir que todos sean así (carezco de datos y de lecturas) y alguno se escapó de ello, pero aunque te puede emocionar había mucha sensación de prosa entre los versos y poca magia de hermosas metáforas, de lo simbólico que tanto aporta lo poético. La secuencia “primero redes, después libro de poemas” (muy lucrativo para las editoriales, por cierto, que ya van sobre seguro) no sé si me convence como honesta.

Los otros recitales de poesía convencional eran mucho más herméticos en su significado, no todos me gustaron, pero había más amplitud en el abanico de emociones, situaciones que se tocaban, y exigen más del oyente/lector. No son comida rápida, ni necesariamente hermosos, pero son más reales en cuanto a su complejidad multifacética, como lo poliédrico que tiene la vida. Y os puedo decir que no se lava su sabor con los días (que sí que me ha pasado con los leídos de la poesía actual), porque tienen su componente sorpresa, o ángulo de perspectiva particular, como dijo un ponente, y algo se te queda prendado al sentir.

Por mi experiencia de persona que escribe poemas (aún me cuesta auto declararme poeta, aunque suene extraño, quizá dentro de veinte años pueda hacerlo sin sonrojarme), lo que más me alegra de una pieza es que no alcanzo a ver y comprender el fondo de lo escrito. Normalmente tardo días en entender el núcleo, a veces no identifico siquiera de dónde ha salido, porque realmente es un misterio muy sentido el proceso de escribirlo. Me alegra saber que hay muchas capas, muchas formas de abrazar sus metáforas y que por sí solo está actuando en el lector, como si fuese un sueño que primero se canalizó por mis manos. Igual que me encuentra el misterio en lo que dibujo, en los versos también, y es precisamente eso lo que busco y a lo que estoy dispuesta a entregarme. A la búsqueda desesperada de números en cambio, no, aunque la presencia en las redes importa, por supuesto.

Me falta misterio. Hoy en día me falta misterio y profundidad en las creaciones, y creo que se usa el término “poesía” demasiado a la ligera. Pero supongo que ese es el precio de la vida moderna.

~

Dejo fuera de ambos tipos a los cantautores que editan libros de poemas, porque serían de una categoría aparte. Por lo menos el ritmo y un sabor a profundidad melódica/musical, por los dos o tres libros que he leído, siempre tienen.

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sin título

Dibujo de silencio:
donde la raíz no sabe lo que ocurre,
donde los pasos dejan huellas
de sombras rezagadas
y la luz no encuentra su verbo.

Sin título
y silencio,
silencio
donde acomodar el olvido mejor.

tanto todo, transparente

 

En todas las ideas
de tu corazón tan cálido
entre todas las mareas
que nos ayudaste a cruzar,
entre tanto todo    transparente
y reacio a ser tiempo
(con sabor cuántico)
tus manos
en aquella casa
abrigándonos
siendo luz,
mientras Plutón
en aquellos ochenta
seguía macerando
el regreso vil
de los verdes y sus encargos.