no pensar

no-lo-pienses

No pensar
en las espinas que te hirieron
en la angustia
que se te acomodó dentro.

No pensar
en cada latido que le regalaste,
que pusiste bajo su nombre
tutelando tu universo.

No pensar
en lo que te va a costar
ahora tu deshielo:
en vida,
en otros fuegos
que al principio empaparás.

No pensar,
dejarle al tiempo
que marque las piedras
de “no pisar”,
que lave los colores
que te hicieron conocer
el cielo desde dentro.

No pensar,
permanecer hueco
mientras llega el alba
y limpia lo obsoleto.

No pensar
en el destierro.

Guardar

two sides and no love

(Dos mitades, un espejo, ningún entendimiento)

two-sides-and-no-love

Two sides of the same mirror
reaching one for the other
mimic of good manners
but with no redemption of love nearby.

su mirada gris

Su mirada gris me hacía daño
porque no tenía misericordia
porque me robaba las ganas
de pintar, escribir, llorar, expresarme
(en mi soledad pequeñita y bien llevada)
porque me robaba las ganas
de ser yo misma y trabajar mi herida.

Su mirada gris caló
a mis huesos blancos.

mirada gris

entre ondas

entre ondas

“Tú, lo que no entiendes, es que si estoy así no es por gusto” le dijo.

Su perro asintió, y a él le surgieron las primeras flores de entendimiento. Flores blancas, de luto y algo de resquemor, por tener que soltar la guerra que lo alimentaba desde hacía tiempo.

Una onda bajo el agua se quebró.                        Y ella sintió algo de entre sus pies que se soltaba.

gente elegante

Algunas veces me he cruzado con gente elegante

pocas me he cruzado con gente elgante, oscura y magnética.

No estoy segura de que me gustase repetir otra vez experiencia de estar tan cerca de alguien así,

tan cerca, tan cerca, tan a mano.

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You only had opposites on planets

on the second and eighth house;

possesios and death,

(elegant and dark even on them)

you only had me as your target

only me,    only me and my laughter

with you long pianist hands

and your soft Eastern manners

you drew through me a line

(ohh, how sharp and difficult to handle you were)

to have me, to love me. And you did.

.

.

.

.

.

.

Those were my manners, forget me not”

.

susto

Me asusté un poco,

por no hacerte caso

me sorprendiste con tu otra cara

de máscara colorida,

de tribu ancestral.

(       en realidad el origen no era ese,

en realidad el pelícano con cabeza de buitre

nos acechaba con sus plumas rosas

desde detrás      )

(   …   )

(       en realidad ni tu perro ni mi corazón

se llegaron a asustar      )

mi nombre y otros problemitas domésticos

Cierto, soy celosa de mi intimidad, quizá a veces de forma un poco enfermiza en cuanto a este blog se refiere, no lo sé. Lo que sí sé es que ya bastante me desnudo como para encima dar mi nombre apellidos y foto-carné (como haya un terapeuta- psicólogo bueno tiene aquí material como para escribir un libro o dos sin haberme conocido en persona).

El caso es que desde que tengo visitas más asiduas, y sobre todo comentarios, básicamente desde enero, hay algo que me incomoda pero no he sabido muy bien resolver, y es mi nombre; no sé cómo llamarme a nivel virtual, así que por hacerlo congruente y no comerme demasiado la olla puse desde el blog translucidoh en mi Gravatar y así se ha quedado un tiempo. Pero no me gusta, ni me identifico con él, la verdad. Primero porque es demasiado masculino, y si no te has enterado que yo soy mujer, es que no me has leído demasiado. Además lleva el prefijo trans y no quiero parecer como que ha habido cambios de sexo, que yo sepa ha sido siempre el mismo y no tengo ninguna intención de cambiarlo. Y segundo porque yo no soy mi blog, que aunque suene a una perogrullada es algo que quiero dejar claro, igual que tampoco soy mi hija pequeña, por mucho que la adore y haga cualquier cosa por ella. Este blog es mi “hijo virtual”, un compromiso conmigo misma para no dejar de pintar y escribir, porque sé lo importante que es para mi equilibrio en todos los sentidos seguir haciéndolo, y un intento de sacar al mundo lo que si no estaría olvidado en los muchos cuadernos, hojas y hojitas que conforman mis más preciados tesoros guardados a lo largo de los años. Supongo que creo que pueden ayudar, igual que me ayudaron a mí en su momento, supongo que se merecen una segunda y sucesivas vidas al salir en las pantallas de ordenadores de gente que ni conozco ni me puedo imaginar, en mundos muy diferentes al mío.

Todo esto no es nuevo algo ya está dicho en la página Sobre mi  , y a la vez sí, porque he decidido dar el paso de volverme a presentar, aunque sea para que cuando haga un comentario os podáis dirigir a algo más concreto que no es un blog con un nombre algo escurridizo (lo admito, pero también diré en su defensa que me vino por inspiración, y tendrá su por qué aunque se me escape un poco). Aquí me viene la imagen de las manos en la oscuridad que abriéndose muestran un granito de arena luminoso en La historia Interminable por la emperatriz que pide a Bastian que le regale un nombre si quiere salvar su mundo. Admito que no he leído el libro, pero la película forma parte de mi infancia y el vídeo de VHS que lo contenía acabó rallado de tanto verlo en casa.

Poder nombrar algo es importante, porque lo haces real al nombrarlo, porque le otorgas valor y un sitio en tu mundo, así que esta entrada, aunque diferente a las demás es importante porque como escritora/pintora/un-poco-de-todo me hace algo más accesible. Aunque tengo que admitir que Juan me llamó una vez Dama del Aire y me pareció precioso a la vez que inalcanzable, voy a ser práctica y escoger uno que ya existía para mí antes que este blog: pgatina.

¿Y por qué? Básicamente es mi dirección de email desde hace ya unos años, se me ocurrió porque era el nombre que usaría, pensé, si montase “un algo creativo” alguna vez, pero tiene unos cuantos porqués que lo sustentan. ..

Primero porque el concepto de pegatina me gusta, se pega a cualquier superficie pero es ligera y no tiene por qué ser intrusiva – se puede despegar y poner en otro lugar si es necesario. Segundo contiene mis iniciales PG al principio. Para los que seas observadores habréis visto que en muchos de mis dibujos (aunque no en todos) firmo con mis iniciales seguidas del año en que se hizo; premio para los que a lo ¿Dónde está Wally? ya supieran cómo eran mis iniciales. Y luego está la gatina que llevo dentro, esa felina que sabe estar alerta sin que se note, es independiente, se mueve con elegancia y con eficiencia de movimientos llegando allá donde quiere ir, intuitiva, sigilosa, encantadora. Bueno, más bien es la gata a la que aspiro ser, no puedo decir que yo sea tan perfecta en movimientos como los gatos (ni mucho menos!!), peero, por qué no intentarlo aunque sea con la intención e imaginación.

Y sobre todo, es un nombre que como llevo tiempo con él, me identifico fácilmente y me parece original. Alguna razón más hay, pero esas me las guardo para mi pequeño territorio de privacidad.

Uhmmm… le acabo de preguntar y parece que mi gata se eriza menos en estos temitas delicados de territorio ahora que tengo un nombre con que llamarme, será buena señal…

la rosa, las espinas y el charco

Rosa negra, rosa blanca,

sangras en un charco…

Por favor, sigue goteando,

el rojo está,

y con él el milagro.

Mis labios se humedecen,

(te siento cerca)

recobran su color,

(te espero)

humeante en mi jaula de cristal

sigo aún dormida.

Rubedo, albedo, nigredo.

Mi alquimia contada del revés:

y desatando los hilos

de las palabras que lo explican,

limpiando las alambradas

de consejos enraizados,

voy empezando a respirar,

a vibrar,

a limpiar el negro que mata,

con el que tuvo que lidiar la niña rosa

de ojos grandes y orejas chicas   .  .    .

en la promesa    de un beso ,

con la promesa    de un beso .

[           En el absolutismo de un cuento sentido desde dentro,      reviví          ]

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“La belleza cuesta,

el amor duele,

la vida cansa”         x  ∞  bis

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(Cuánto daño pueden hacer los conceptos de algunas palabras puestas en orden y repetidas muchas veces)

mayo de apariencias

¿Y si te contase que mayo ha tenido cierta sensación agridulce? ¿Que esperaba más de lo que ha venido? ¿Que se despertó un pastel maloliente – Bankia- que ha vapuleado hasta la peor predicción en cantidad del rescate?, (¿que hemos pasado, como la mitad de la gente a nuestro alrededor, una gastroenteritis aplastante?)

¿Y si te contase que creo que estamos al borde de un cambio que se está produciendo ya, que me da un poco de susto? Desde el BCE nos llega que el Estado de Bienestar se ha acabado del todo, no tiene futuro y que nos vayamos haciendo a la idea, nos guste o no, de que ya no existe. Los tecnócratas dixit, nosotros acatamos la realidad neoliberal.

Hasta cierto punto creo que hay que dejar de creer. Hay que dejar de creer que papá Estado nos proveerá de lo que necesitamos, cuidará por nuestro futuro y que la lucha de clases tiene sentido como lo tenía en el siglo XIX, con sus sindicatos y demás. Y por supuesto dejar de creer que los políticos nos van a ayudar en algo, como mucho algo muy colateral porque les pilla de camino en su afán por mantenerse en el poder, y estar cerquita de los peces gordos (que por supuesto no son ellos).

Supongo que es hora de hacerse mayor. Supongo que es hora de confiar en las herramientas y habilidades, y no en un stock de dinero, porque nunca se sabe con lo rápido que va todo hacia dónde puede ir y qué puede pasar con éste.

Supongo que ya es hora de despertar, aceptar que el capitalismo muere, que vamos hacia lo desconocido, menos denso, menos materialista, más enraizado en la realidad de un planeta que no puede seguir el voraz ritmo al comer recursos del primer mundo y que a la vez tiene las contracciones de estar pariéndose a si mismo de nuevo.

Me ha salido el hombre que hay en mí (llevado a la escena por Vanessa Paradis), su la relación con la infancia; un elefante que encierra un pollito, que es engullido por una boa que parece un sombrero.

(Referencias, claro está, al místico Principito de Saint Exupèry.)

Bienvenidos al mundo de las apariencias. Bienvenidos a la sorpresa de un cambio de verdad.

[Si quieren analizarlo, adelante, me he cansado hasta de mí misma e irónicamente sigo viendo mis reflejos en todo lo que hago.]