bailar sin sombra

No sé bailar sin sombra,
ni rizar el tiempo cuando no tengo voz,
no sé hacer otra cosa
que buscar
lo líquido en miradas ausentes
lo sólido en las palabras
que manejan mis manos.

No sé demasiadas cosas
pero sigo siendo.

~

Guardar

tanto todo, transparente

 

En todas las ideas
de tu corazón tan cálido
entre todas las mareas
que nos ayudaste a cruzar,
entre tanto todo    transparente
y reacio a ser tiempo
(con sabor cuántico)
tus manos
en aquella casa
abrigándonos
siendo luz,
mientras Plutón
en aquellos ochenta
seguía macerando
el regreso vil
de los verdes y sus encargos.

desde la raíz, el salto

 

Hablar sobre mi libro, Raíces y sombras, es exponerse. Es estar desnuda, llena de vergüenza, pero con el valor que da un trabajo bien hecho, del que una está orgullosa, arropándome las espaldas.

Es curioso, me gusta admitir que soy claramente yo en aquella época, pese al rubor, y que cada vez que leo un poema de nuevo, me sigue gustando. Porque es así, la carne está hecha en su punto, algo cruda en el centro para deshacerse en la boca, pudiéndose comer cada estrofa con deleite, e incluso querer probar más.

somos-aguilas

Cuando escribí los versos yo no buscaba otros ojos, sólo soltar el rapto. Porque sí, estuve raptada durante un tiempo, por la inspiración, por algunos musos, por la necesidad de darle salida a un caudal inmenso de imaginación que a borbotones de versos me podía ahogar. Sólo tras unos cuantos meses de escribir sin tregua y de ver la cantidad de ellos que tenía en mi haber, pensé en compartirlos.

No sé escribir sobre temas fáciles, pero amo el lenguaje sencillo, usando imágenes netas. Mucho blanco, mucho negro, algo de color en la rubedo, pero siempre buscando el tornasol de la magia que no se puede explicar. No creo que sea una poesía hermética, ni compleja en su forma, pero sí es de mayor calado del que parece, con mitología, alquimia y muchos juegos de reflejos Junguianos presentes. Se puede leer varias veces y de distintas maneras posibles, pues aunque en capítulos, cada poema puede saborearse con independencia de los demás.

Y, para mí, sigue siendo un milagro. El milagro de haber escrito en cuadernos a mano sin casi haber hecho ni un tachón. Exceptuando la puntuación y las sangrías de los versos, que sí que edité con mimo para hacer más claro el ritmo, la entonación y la comprensión al lector, no hubo prácticamente errores que enmendar, ni cambios que hacer, tal era la fuerza con la que salían.

¿Cuánto de lo que puedo contar es creíble?, ¿cuánto es imaginación vivida como experiencia?, ¿cuántas de las metáforas que me han salvado para comprenderme y quererme un poco más, fueron reales? Hay preguntas que es mejor no contestar porque abarcan más cuando siguen siendo preguntas.

No diré más que lo que digo en mi prólogo: que me encontré como Alicia, sin haberlo planeado, cayendo por el agujero del conejo, a otro mundo; hermoso, complejo y rudo, en el que tuve que sobrevivir. Eso sí, ya sin vuelta atrás, porque el punto de origen dejó de existir, y las normas espacio temporales en las que empecé a moverme dejaron de funcionar con la lógica convencional a la que estamos acostumbrados.

contraportada

Uso mucho, y desde el principio, la analogía del camino. El camino a andar, a conocer, a amar. El camino que te desarma, que te embellece, que te escalda. El camino como única y clara opción, sin marcha atrás. Es la pastilla roja de Matrix, pero sin la azul por ningún lado ni como opción. O caminas, escribes y pintas, o mueres. Algo así.

Y es que esa es mi vida de siempre: soy creativa por exigencias de una necesidad, no por elección libre. Hay algo coercitivo muy fuerte en un proceso intenso de poesía o de dibujo, que son los dos que conozco de primera mano: o le haces caso a la necesidad del verso que brota (y que nunca sabes a dónde te va a llevar), o pagas las consecuencias emocional y casi físicamente. Cuando estás entregada a ello te exige fidelidad y sacrificio, te guste o no, tenga o no recompensa.

En mi caso al final sí que la hubo, y muy importante: he hecho un libro hermoso, profundo, duro (es cierto) pero del que estoy orgullosa, tanto como escritora como ilustradora e incluso como lectora que revisa su obra escrita. Y esa autenticidad e intensidad en el proceso, no tienen precio.

 

El libro Raíces y sombras está en una edición muy cuidada a tan solo 12Euros más gastos de envío, que sólo puede ser adquirida poniéndose en contacto conmigo a través de éste formulario o escribiéndome a:     raicesysombras   @   gmail  .  com      (todo seguido, sin espacios y sin tildes).

dejando el óxido atrás

meditar

Se proyecta nuevo,
chiquito y efímero
pero tierno,
un proyecto, una vida
un sentir.

Y de canto,
desatas nudos
sin que te puedan recriminar,
enredas las vidas ajenas
para que colapsen entre ellas,
preparando el salto.

Para que todo:
tú, yo , lo que somos,
salga de ahí
sin los lastres de óxido anémico
de lo que nos intenta enclaustrar,
de lo que no somos pero nos adjudican
y llevamos pagando con intereses
desde el principio.

Más vivos, más fuertes,
más reales
fuera de esa sustancia rancia
que nos está matando.

en los bailes de palacio

pedestal

 

Siento tu invierno
en mis huesos
y mis lágrimas
en tu sonrisa.

Siento mis ganas
de buscarte
algo mermadas
y tus ganas
de resistir
sin aliento.

Veo cómo
lo difícil
se torna regla,
mientras afuera
en los bailes
de un palacio
prestado
pero a nuestro nombre
dedican odas
a nuestro amor,
y se jactan
de lo hermoso
en nuestro abrazo
como si suyo fuese.

.

quemada por el frío

boat sails on

 

Quizá fuese demasiado,
demasiado
demasiado el tiempo de espera
navegando a cielo abierto
y con el corazón entre glaciares,
quizá.

Quizá mis huesos no resistieron
los mareos
ni las nauseas
de estar sin estar,
sin tener abrigo
para protegerme
de tanta humedad.

Quizá
deslizarse por un océano
no sea mi fuerte,
aunque lo haya hecho
hermanándome
con la tempestad del frío
y mi silencio de alta mar.

No lo sé, pero quizá.

roca abierta

roca abierta

 

Una roca
la roca del cuerpo
el cuerpo abriéndose             mientras
cruje la tierra

abrí su sombra                sombra
de perlas
eternas, amadas

mientras levita
el dolor
(y su ansia)
.                 que después
.                                    se irá.

the best I could

the best I could

(A veces sobran palabras…)

despliégate

despliégate

 (      tras el invierno, con su frío, su escarcha, su sórdido hielo       )

Despliégate

como un verso afrodisíaco en tiempos de sequía
como un arco-iris sobre mi desierto

aunque nadie nos entienda
aunque sólo nombrar los hechos duela

enraizando las agallas
abriendo espiral de brotes en vuelo

comenzando la danza
donde tú me sujetas
.                                        y yo florezco.