agosto


La canícula
el calor que se derrama solo,
la sed de lluvias
en el sur,  tierra adentro.

El horizonte
el mar como masa de agua salada
que no pregunta
que no contesta
pero acompaña
lavando en su no tiempo
las heridas del invierno.

~

Espero que estéis pasando un buen verano. Como siempre, gracias por leer.

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mayo ’17

Mayo
la lluvia llorando.

Mayo
las flores llamando.

Mayo
estoy brotando,
pero no sé si me ves
entre tus faldas de lunares,
tus bulerías en halagos
y tus medio tangos.

Mayo
no marques
con tu cruz enmascarada
este tiempo de sabor amargo.

Mayo
hoy no estoy para celebrar
el ser feliz
de tu encargo.

[ Mayo
dame lluvia
para engendrar milagros. ]

~
(Buscando rima, cosa que casi nunca hago, salió un poema con cierto sabor lorquiano)

abril

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Abril
huele a primavera
y a veces también      a expectativas que duelen por dentro.

Muchas veces somos flores
demasiado ingenuas
que creen en los cambios
que vuelca la naturaleza.

Muchas veces,
cada vez
que abril llama
con su dulce nombre
a un ocaso de cristales rotos.

(Quizá si lo digo en alto
no me corte de nuevo)

octubre en búsqueda

Octubre, mes en el que se asientan los cambios de septiembre, para mí, el comienzo del año. Y este mes, a su manera, está en blanco, no me ha dejado intervenir, como todos los meses anteriores, y dibujar encima – no me ha dejado porque a veces las obras dictan cuándo ya no aceptan un añadido más, cuando ya están terminadas. Como pases su límite, ese que hace click, se vengan y descuelgan solas de lo que deberían haber sido – .

Ha salido un collage de imágenes borrosas pero a la vez lleno de palabras que se ven en el reverso (del paso del tiempo sobre el papel de una revista vieja, con su carismática transparencia), lleno de ganas creativas pero que se quedan un poco en eso, en ganas. En ganas porque las herramientas antiguas no valen más para lo que está pulsando por salir.

A la vez algo nuevo crece,    algo que no tiene nombre,    algo que se ha soltado,     algo nuevo que se deja sentir.

¡¡sshhhhhh!!      mejor andarse con cuidado, callándose de explicar mucho esas ganas, y dejándose llevar con la música que suena, bajito, pero suena, eso seguro…

– ¿Dónde   está?    

– Cerca,       muy cerca,     respira y lo siento

– Mira en el reverso,             quizá brillen allí sus ojos,

.  . . quizá encuentres su manita    y se deje    acompañar a la luz . .  .

-Ya, pero no a cualquier luz,    sino a la tibia de mis (tus)   manos     con amor (y barro)

que lo conduzcan     hacia algo   más físico        que su etérea     y pulsante       no-forma   actual.

Agosto y septiembre, meses perdidos

Se quedaron pendientes de mi calendario dos meses, así que por compromiso con ese tiempo que existió y ya pasó comparto los collages que ellos contienen en mi Do it yourself Calendar– mejor tarde que nunca, que dicen-:

 

Agosto

La mirada desde el infinito, la parte mitad animal, mitad hombre. La búsqueda de un lugar en el mundo, mientras se nada en un desazonador limbo entre lo viejo y lo nuevo                      (  ¿  en el        abismo       ?       )


Septiembre

Las cajas, las intenciones y las cosas todo revuelto,    (    abierto,             en   búsqueda     ).

Limpiado el nuevo comienzo tras la mudanza.

Comprobando que hay mucho de lo que llevo en mis maletas con lo que ya no me identifico y que quizá sea hora de tirar. Quizá me siguen pesando y ya no los necesito como antaño.

Encontrándome en los reflejos de cosas que llevo de una casa a otra, de una vida a otra. Ya quedan muy pocas, pero si han sobrevivido a la purga de estos últimos años por algo será.

julio; limpieza y convergencia

julio de limpieza y convergencias

julio, medio fuera medio dentro

julio, de lo nuevo creciendo en el espacio genuino de mis caderas

julio, de salida de ranitas verdes y rojas de debajo de mi cama

de sacar culpas, entender que no siempre son de una,

que no tienen razón para seguir amargando el terreno

julio prepara el cambio para el nuevo curso, porque cuántos cambios juntos vienen,

de casa

(soltamos las curvas, nos acercamos a la ciudad)

de número

(en efecto, viene otro, ahora somos tres y un poquito,

al que en febrero, si diosquiere, veremos la carita)

Acercamiento de cielo y tierra.                           Opuestos que se atraen y procrean.                                       El Milagro.

junio – entre pastilla azul y roja

Junio siempre es un poco especial porque cumplo años y para mí, con el curso escolar, se termina el año y empiezo a pensar en el siguiente, con planes y expectativas, mientras se intenta disfrutar del kitkat del verano. Quizá por eso me haya costado tanto escribir esta entrada, ya fuera se su mes, del calendario.

Además se acercan tantos cambios, hay tanto revoltijo cósmico, nos cuentan, y yo tengo tanto revoltijo interno, que no sé ni por donde empezar a deshilar la madeja…

Empiezo por el collage que ha salido para este mes; las dos manos con semillas de África, la elección.

A veces tengo la sensación de que yo tuve y no tuve elección en eso de las pastillitas de Matrix- es como si en mi guión me hubiesen dicho “o eres consciente y despiertas o sufres un poco más y eres consciente a la fuerza, y punto”.

(aunque por otra parte siempre me persigue la sensación de que aún tengo que despertar, una sensación desesperada y angustiosa de empezar a respirar           como Neo cuando sale y se desengancha en su celulita de líquido rosa en aquellas torres tan sobrecogedoras de la película)

En la oferta que me dieron, como en la foto, tenía más de las rojas que de las azules, y es como si las azules -tirando a verdes, nunca me las llegaron a ofrecer a mí. De eso va este collage, porque la imagen me eligió a mí, ya desde hace un par de meses, y me he resistido a utilizarla precisamente porque me parece muy potente, porque esa camisa estampada, esas manos negras y la elección me impactaron mucho.

Me pareció que me hablaban a mí, me mostraban una elección ya tomada hace tiempo…

Me recuerdan que una vez que dejas de ser ignorante, ya no se puede volver atrás.

Que aumentar la conciencia, como dijo Jodorowsky en este vídeo que me llegó por otro blog amigo, es en realidad nuestra misión y la del Universo que nos creó.

en San Juan agua y fuego


Agua y Fuego:    Hoy es vuestra noche    –      invoco vuestro poder:

Necesito   quemar y limpiar     lo que no me sirve, aunque siga teniendo porque en otras épocas sí tuvo función;

máscaras y disfraces     ,       lágrimas y espinas    ,     reciedumbres y amarguras

y todo      lo que no sea dar y recibir amor      sin distorsiones.

Necesito,    Agua   ,  que me ayudes con la intuición de lo que siento,

con el manejo de emociones,

con el agua que corre dentro.

Para que no se seque y estanque,

para que no destruya a su paso si retengo su voz por mucho tiempo.

Agua, necesito que me limpies y drenes de desamores el aliento.

Necesito sentir tu frescor desde dentro.

Necesito,   Fuego   ,  que me ayudes y des fuerza, iniciativa, arranque para la acción.

Alguna explosión controlada no me vendría mal,

y algunas chispas espontáneas más a menudo, de calor.

Fuego, dame tu discernimiento para quemar hasta el final lo que ya no sirva,

tu desapego para dejar ir y aceptar las cenizas donde pueda crecer lo nuevo.

Fuego y Agua    ,       agua y fuego     ;

regaladme vuestra danza y equilibrio.

Porque aunque digan lo contrario,    yo sé,     (porque así lo siento),

que os nutrís de la misma fuente,

y os amáis profundamente en vuestro duelo.

mayo de apariencias

¿Y si te contase que mayo ha tenido cierta sensación agridulce? ¿Que esperaba más de lo que ha venido? ¿Que se despertó un pastel maloliente – Bankia- que ha vapuleado hasta la peor predicción en cantidad del rescate?, (¿que hemos pasado, como la mitad de la gente a nuestro alrededor, una gastroenteritis aplastante?)

¿Y si te contase que creo que estamos al borde de un cambio que se está produciendo ya, que me da un poco de susto? Desde el BCE nos llega que el Estado de Bienestar se ha acabado del todo, no tiene futuro y que nos vayamos haciendo a la idea, nos guste o no, de que ya no existe. Los tecnócratas dixit, nosotros acatamos la realidad neoliberal.

Hasta cierto punto creo que hay que dejar de creer. Hay que dejar de creer que papá Estado nos proveerá de lo que necesitamos, cuidará por nuestro futuro y que la lucha de clases tiene sentido como lo tenía en el siglo XIX, con sus sindicatos y demás. Y por supuesto dejar de creer que los políticos nos van a ayudar en algo, como mucho algo muy colateral porque les pilla de camino en su afán por mantenerse en el poder, y estar cerquita de los peces gordos (que por supuesto no son ellos).

Supongo que es hora de hacerse mayor. Supongo que es hora de confiar en las herramientas y habilidades, y no en un stock de dinero, porque nunca se sabe con lo rápido que va todo hacia dónde puede ir y qué puede pasar con éste.

Supongo que ya es hora de despertar, aceptar que el capitalismo muere, que vamos hacia lo desconocido, menos denso, menos materialista, más enraizado en la realidad de un planeta que no puede seguir el voraz ritmo al comer recursos del primer mundo y que a la vez tiene las contracciones de estar pariéndose a si mismo de nuevo.

Me ha salido el hombre que hay en mí (llevado a la escena por Vanessa Paradis), su la relación con la infancia; un elefante que encierra un pollito, que es engullido por una boa que parece un sombrero.

(Referencias, claro está, al místico Principito de Saint Exupèry.)

Bienvenidos al mundo de las apariencias. Bienvenidos a la sorpresa de un cambio de verdad.

[Si quieren analizarlo, adelante, me he cansado hasta de mí misma e irónicamente sigo viendo mis reflejos en todo lo que hago.]