cielo y tierra

Estar
entre tu cielo y mi tierra
entre la vida y un verso
entre un suspiro y el encuentro.

Morder
sin tener fuerzas,
el viento que se lleva las expectativas
mientras se gesta algo
que, espero, sea nuevo.

 

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pompas de jabón, coartadas profanas

Pompas de jabón
por cada ilusión rota.
Duelen las raíces
al tocar el aire.
Llora el álamo
sin sauce de río
que le haga el amor.

Sujetemos un mundo juntos,
sujetemos el mar
que nos concibió.

Y no armes silencios
de coartadas profanas
para no volver a estar conmigo
en lo frágil de un momento
que se embriaga de aire.

~

cruz rota

Complejidades tejidas con susurros,
inviernos armados con agujas
que niegan tocar hilos,
actividades mecánicas
que saben a huesos rotos

y una cruz
con su fe rota
negándose el auxilio
de quien carece ya
de esperanza alguna.

ser abismo

Quizá no se trate de saltar,
puede que sólo se trate
de embarazarse del abismo
siendo acantilado.

·

sin título

Dibujo de silencio:
donde la raíz no sabe lo que ocurre,
donde los pasos dejan huellas
de sombras rezagadas
y la luz no encuentra su verbo.

Sin título
y silencio,
silencio
donde acomodar el olvido mejor.

no hay abrazos

Guardar

No hay abrazos
en el no-tiempo
cuando la esfinge
sigue sin sentir
el duelo.

No hay abrazos
entre la arena del desierto
cuando el sol
es siempre invierno.

No hay abrazos
cuando no se lloró
lo suficiente,
cuando no se respetaron
los duelos (el infierno),
cuando no se quiso
ser vida
sino soplo de aire
en algo de viento.

No hay abrazos
entre tanto silencio muerto.

 

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soltar hilo

soltar-hilo
(Os dejo una entrada muda, de precipicios, traspasos y malos tragos. Donde seguir el hilo de mi letra, buscando su voz, es la única guía. La imagen la dejo abierta para que la podáis ampliar y ver el collage desde mucho más cerca. Los personajes se dejan tocar, incluso.)

ballenas desde el cielo

triangular-estrellas

Rezó
a su corazón herido,
y a sus pies
las sombras de estrellas viejas
de color hueso,
que sonreían como ballenas
en simas profundas,
se triangularon
ordenadas
abriendo la escalera
que descendía
el tiempo como regalo.

 

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no pensar

no-lo-pienses

No pensar
en las espinas que te hirieron
en la angustia
que se te acomodó dentro.

No pensar
en cada latido que le regalaste,
que pusiste bajo su nombre
tutelando tu universo.

No pensar
en lo que te va a costar
ahora tu deshielo:
en vida,
en otros fuegos
que al principio empaparás.

No pensar,
dejarle al tiempo
que marque las piedras
de “no pisar”,
que lave los colores
que te hicieron conocer
el cielo desde dentro.

No pensar,
permanecer hueco
mientras llega el alba
y limpia lo obsoleto.

No pensar
en el destierro.

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