sin título

Dibujo de silencio:
donde la raíz no sabe lo que ocurre,
donde los pasos dejan huellas
de sombras rezagadas
y la luz no encuentra su verbo.

Sin título
y silencio,
silencio
donde acomodar el olvido mejor.

no hay abrazos

Guardar

No hay abrazos
en el no-tiempo
cuando la esfinge
sigue sin sentir
el duelo.

No hay abrazos
entre la arena del desierto
cuando el sol
es siempre invierno.

No hay abrazos
cuando no se lloró
lo suficiente,
cuando no se respetaron
los duelos (el infierno),
cuando no se quiso
ser vida
sino soplo de aire
en algo de viento.

No hay abrazos
entre tanto silencio muerto.

 

Guardar

busco

concentrado

Busco
en el tiempo perdido que no sé nombrar
en los pespuntes de mi falda deshilada, triste, vieja
en la sonrisa que se deshace transparente ante mi mirada

todo lo que me nutrió
todo lo que significó vivir
otra vida
otro entierro
de lo que no era yo
pero tenía atribuido
desde mi nacimiento

busco el destierro de los dientes afilados
de las veladuras de azules malvados
de la imposición de fronteras
entre dos mitades de amor
que se daban la mano

busco
aunque casi no crea ya en los milagros

sanar mi esquina

Venir de un dolor opaco,
apretado,
sin cerrar.

Una esquina colapsada,
dolorida,
recelosa.

Y no saber
por qué los demonios llaman,
y no saber
por qué lo cálido
a veces aplasta.

Y no saber,
pero tener claro:
que la ignición y quema de esa esquina,
‘     yo con mis miedos
‘     yo con mis entuertos,
‘     yo con esos seres
que me hicieron tanto daño
ángeles y malvados
pero de los que tengo que aprender
para soltar
e integrar en mi cuerpo,
es el método.

El corazón
‘     vibrando
‘     quemando
‘     queriendo
lo que aúlla en la cicatriz
de mis huesos,
en la salvia de una esquina
de paredes ahora blancas
que respiran
que respiran
y     se ensanchan.

sanar-mi-esquina

Guardar

Feliz Navidad, feliz limpieza ante la hoguera de un año que termina.
Muchas gracias por leer mis versos y acoger mis ilustraciones cada vez que publico una entrada nueva.

arando culpa

arando-culpas

Allanar el paisaje de la culpa,
entregarse a limpiar madejas
de barro y piedras
para tejer,
con el mimo
de un resiliente
del pecado capital
(   existir  )
con lo aprendido
en la memoria corporal,
un poncho para andar
en lo duro del invierno.

 

teorizas

teorizas mucho

Teorizas mucho

(cálculos, mediciones, teoremas garabateados

hipótesis a contrastar, conclusiones a llevar a cabo)

pero eres de materia orgánica                   y duele.

junio – entre pastilla azul y roja

Junio siempre es un poco especial porque cumplo años y para mí, con el curso escolar, se termina el año y empiezo a pensar en el siguiente, con planes y expectativas, mientras se intenta disfrutar del kitkat del verano. Quizá por eso me haya costado tanto escribir esta entrada, ya fuera se su mes, del calendario.

Además se acercan tantos cambios, hay tanto revoltijo cósmico, nos cuentan, y yo tengo tanto revoltijo interno, que no sé ni por donde empezar a deshilar la madeja…

Empiezo por el collage que ha salido para este mes; las dos manos con semillas de África, la elección.

A veces tengo la sensación de que yo tuve y no tuve elección en eso de las pastillitas de Matrix- es como si en mi guión me hubiesen dicho “o eres consciente y despiertas o sufres un poco más y eres consciente a la fuerza, y punto”.

(aunque por otra parte siempre me persigue la sensación de que aún tengo que despertar, una sensación desesperada y angustiosa de empezar a respirar           como Neo cuando sale y se desengancha en su celulita de líquido rosa en aquellas torres tan sobrecogedoras de la película)

En la oferta que me dieron, como en la foto, tenía más de las rojas que de las azules, y es como si las azules -tirando a verdes, nunca me las llegaron a ofrecer a mí. De eso va este collage, porque la imagen me eligió a mí, ya desde hace un par de meses, y me he resistido a utilizarla precisamente porque me parece muy potente, porque esa camisa estampada, esas manos negras y la elección me impactaron mucho.

Me pareció que me hablaban a mí, me mostraban una elección ya tomada hace tiempo…

Me recuerdan que una vez que dejas de ser ignorante, ya no se puede volver atrás.

Que aumentar la conciencia, como dijo Jodorowsky en este vídeo que me llegó por otro blog amigo, es en realidad nuestra misión y la del Universo que nos creó.

aún no sé

Me doy cuenta de que aún no sé nada.

El precipicio es negro pero se ve más negro cuanto más me adelanto con la cabeza antes de saltar.

A lo mejor no es para tanto saltar.                               (a lo mejor ya he saltado y vivo la ilusión de estar al borde

                                                                                                      de una madriguera hacia otro mundo,

                                                                                                      mientras caigosin saberlo, como Alicia en el País de las Maravillas)

A lo mejor esta crisis financiera-económica-moral es tan necesaria como los dolores del parto para que se abra el canal del cambio (uff, qué necesario el cambio…).

A lo mejor todos tenemos que mutar con ella, y ya hemos saltado porque no hay vuelta atrás.

A lo mejor la nube negra de pesimismo y miedo en la que estamos enchufados es una toxicidad a la que podemos escoger si estar o no conectados, si seguir tragando, al fin y al cabo la creamos nosotros.

A lo mejor lo que ocurre es que nos falta valor para creerlo, creer que tenemos posibilidades de una vida más plena más allá del consumismo de un capitalismo neoliberal que se resquebraja y grita de dolor ante miedo a morir y arrastrar a sus privilegiados .   .     .

“Que acumulamos mucho                 y respiramos menos,

el aire que respiro es mucho menos fresco “            canta Bebe en Pa Mi Casa, y coincido con ella en mucho de todo ello

(como en que a mí también me gusta más lo pequeño)

mi nombre y otros problemitas domésticos

Cierto, soy celosa de mi intimidad, quizá a veces de forma un poco enfermiza en cuanto a este blog se refiere, no lo sé. Lo que sí sé es que ya bastante me desnudo como para encima dar mi nombre apellidos y foto-carné (como haya un terapeuta- psicólogo bueno tiene aquí material como para escribir un libro o dos sin haberme conocido en persona).

El caso es que desde que tengo visitas más asiduas, y sobre todo comentarios, básicamente desde enero, hay algo que me incomoda pero no he sabido muy bien resolver, y es mi nombre; no sé cómo llamarme a nivel virtual, así que por hacerlo congruente y no comerme demasiado la olla puse desde el blog translucidoh en mi Gravatar y así se ha quedado un tiempo. Pero no me gusta, ni me identifico con él, la verdad. Primero porque es demasiado masculino, y si no te has enterado que yo soy mujer, es que no me has leído demasiado. Además lleva el prefijo trans y no quiero parecer como que ha habido cambios de sexo, que yo sepa ha sido siempre el mismo y no tengo ninguna intención de cambiarlo. Y segundo porque yo no soy mi blog, que aunque suene a una perogrullada es algo que quiero dejar claro, igual que tampoco soy mi hija pequeña, por mucho que la adore y haga cualquier cosa por ella. Este blog es mi “hijo virtual”, un compromiso conmigo misma para no dejar de pintar y escribir, porque sé lo importante que es para mi equilibrio en todos los sentidos seguir haciéndolo, y un intento de sacar al mundo lo que si no estaría olvidado en los muchos cuadernos, hojas y hojitas que conforman mis más preciados tesoros guardados a lo largo de los años. Supongo que creo que pueden ayudar, igual que me ayudaron a mí en su momento, supongo que se merecen una segunda y sucesivas vidas al salir en las pantallas de ordenadores de gente que ni conozco ni me puedo imaginar, en mundos muy diferentes al mío.

Todo esto no es nuevo algo ya está dicho en la página Sobre mi  , y a la vez sí, porque he decidido dar el paso de volverme a presentar, aunque sea para que cuando haga un comentario os podáis dirigir a algo más concreto que no es un blog con un nombre algo escurridizo (lo admito, pero también diré en su defensa que me vino por inspiración, y tendrá su por qué aunque se me escape un poco). Aquí me viene la imagen de las manos en la oscuridad que abriéndose muestran un granito de arena luminoso en La historia Interminable por la emperatriz que pide a Bastian que le regale un nombre si quiere salvar su mundo. Admito que no he leído el libro, pero la película forma parte de mi infancia y el vídeo de VHS que lo contenía acabó rallado de tanto verlo en casa.

Poder nombrar algo es importante, porque lo haces real al nombrarlo, porque le otorgas valor y un sitio en tu mundo, así que esta entrada, aunque diferente a las demás es importante porque como escritora/pintora/un-poco-de-todo me hace algo más accesible. Aunque tengo que admitir que Juan me llamó una vez Dama del Aire y me pareció precioso a la vez que inalcanzable, voy a ser práctica y escoger uno que ya existía para mí antes que este blog: pgatina.

¿Y por qué? Básicamente es mi dirección de email desde hace ya unos años, se me ocurrió porque era el nombre que usaría, pensé, si montase “un algo creativo” alguna vez, pero tiene unos cuantos porqués que lo sustentan. ..

Primero porque el concepto de pegatina me gusta, se pega a cualquier superficie pero es ligera y no tiene por qué ser intrusiva – se puede despegar y poner en otro lugar si es necesario. Segundo contiene mis iniciales PG al principio. Para los que seas observadores habréis visto que en muchos de mis dibujos (aunque no en todos) firmo con mis iniciales seguidas del año en que se hizo; premio para los que a lo ¿Dónde está Wally? ya supieran cómo eran mis iniciales. Y luego está la gatina que llevo dentro, esa felina que sabe estar alerta sin que se note, es independiente, se mueve con elegancia y con eficiencia de movimientos llegando allá donde quiere ir, intuitiva, sigilosa, encantadora. Bueno, más bien es la gata a la que aspiro ser, no puedo decir que yo sea tan perfecta en movimientos como los gatos (ni mucho menos!!), peero, por qué no intentarlo aunque sea con la intención e imaginación.

Y sobre todo, es un nombre que como llevo tiempo con él, me identifico fácilmente y me parece original. Alguna razón más hay, pero esas me las guardo para mi pequeño territorio de privacidad.

Uhmmm… le acabo de preguntar y parece que mi gata se eriza menos en estos temitas delicados de territorio ahora que tengo un nombre con que llamarme, será buena señal…