miradas sin nombre

Hay miradas
que buscan beber estrellas,
hay estrellas
que buscan miradas que les digan algo.

(me he autorecetado silencio sin manchas
para dotar a mis palabras de un mayor peso)

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sin arbitraje

 

No hay arbitraje
para una segunda voz,
no hay condescendencia
para los cobardes de cuello,
no la hay, porque lo que no es
absolutamente genuino
deberá pagar su peaje
de ser engullido
por la cara oculta
del personaje que creó.

la maldad del trato

Esa vida que no te prometieron,
ese asombro al ver que,
por defender tu coherencia,
se destapa y sale
la maldad del trato.

Esa necesidad de cambiarlo todo
de dentro afuera
de arriba a abajo.

Esa capacidad de hacerlo
aunque nos asegurasen lo contrario.

·

frío, calor

Vivirás para entenderme:
la cabeza se ilumina con frío,
el corazón arraiga con calor;
no hay iluminación
que podamos comprender del todo,
no hay misericordia
que no sepamos intuitivamente
cobijar dentro con amor.

·

leyes y quebrantos


.

Se tragó todos los colores
nos colisionó a rocas
de quebrantos y leyes
rancias, anacrónicas.
“No se puede llorar,
la sed no será saciada,
pues este es un juego serio
de tragar estruendos
y dejarse remover por dentro”
– aunque duela.

.

cuántas

Cuánto oriente albergo dentro?
Cuántas vidas allí embriagada?
Cuánto me hace daño?

Cuántas tintas
hasta drenar mis miedos?

Cuántas
aproximándome
a la llama oscura
que empareja la luz
y centra la galaxia?

·

ante lo evidente

Abraza el cautiverio,
lo errante y oriental
de su mirada,
ríndete a lo evidente de su poder
y pídele al cielo clemencia

.

cielo y tierra

Estar
entre tu cielo y mi tierra
entre la vida y un verso
entre un suspiro y el encuentro.

Morder
sin tener fuerzas,
el viento que se lleva las expectativas
mientras se gesta algo
que, espero, sea nuevo.

 

.

pompas de jabón, coartadas profanas

Pompas de jabón
por cada ilusión rota.
Duelen las raíces
al tocar el aire.
Llora el álamo
sin sauce de río
que le haga el amor.

Sujetemos un mundo juntos,
sujetemos el mar
que nos concibió.

Y no armes silencios
de coartadas profanas
para no volver a estar conmigo
en lo frágil de un momento
que se embriaga de aire.

~