no hay abrazos

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No hay abrazos
en el no-tiempo
cuando la esfinge
sigue sin sentir
el duelo.

No hay abrazos
entre la arena del desierto
cuando el sol
es siempre invierno.

No hay abrazos
cuando no se lloró
lo suficiente,
cuando no se respetaron
los duelos (el infierno),
cuando no se quiso
ser vida
sino soplo de aire
en algo de viento.

No hay abrazos
entre tanto silencio muerto.

 

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brutalismo

Un encargo de un arquitecto enamorado del “Brutalismo soviético“.
Un experimento, un aprendizaje.
Un zambullirse en aspectos de dibujo técnico, historia contemporánea (sobre todo en la soviética), composición de tres elementos.
Tres: un edificio y dos esculturas – la central doble. Y claro, llevarlo a mi terreno actual, el collage de papel de fibras.
¿Y qué fue ese movimiento? Mucho hormigón: escalas impactantes, el resurgir de la nada a nivel político, la demostración de poder y la vez, algo orgánico, sutil en algunas esculturas redondeadas. El futuro traído al presente con materiales abundantes, la imposición de una idea insertada en la naturaleza.

La mente, las alas y el corazón, así lo ví yo.
Al realizarlo me emocioné porque conecté con algo profundamente humano. Y lloré.


Le estoy muy agradecida a C. (hermosa persona conocida a través de Twitter) que me encargó el proyecto.


Aprovecho para decir que gran parte de los dibujos que hay aquí se pueden adquirir y enviar, e incluso, si se tiene algo claro para que yo realice dentro de mi estilo, se puede hacer un encargo. Sólo hay que ponerse en contacto conmigo a través del correo electrónico raicesysombras @ gmail.com (eliminando los espacios antes y después de la arroba).

Y también aprovecho para dar las gracias a los que me leéis o miráis pintar mientras eclosiono en algún plano fino donde ya soy una artista consagrada, cosa que sigo anhelando y trabajando en el plano más normal.

Una entrada llena de gratitud resulta ser esta. Y está bien.

abril

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Abril
huele a primavera
y a veces también      a expectativas que duelen por dentro.

Muchas veces somos flores
demasiado ingenuas
que creen en los cambios
que vuelca la naturaleza.

Muchas veces,
cada vez
que abril llama
con su dulce nombre
a un ocaso de cristales rotos.

(Quizá si lo digo en alto
no me corte de nuevo)

no son estos

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No soy simétrica.

No son amores conversos,
ni diversos,
ni comedidos,
ni directos.

No son la facilidad
de un entendimiento que me da tregua.

No son estos los versos
de rima clara,
ni de tiempo escueto.

No son mis pasos míos,
libres,
cuerdos.

No son otros ojos los que te miran,
son estos.

No son mis pies
para andarse con tonterías
con el camino
que les ha tocado recorrer.

No soy yo,
son todas mis circunstancias
que me trajeron a un sitio que no conoces
aunque me estés viendo.

Soy yo, sin serlo,
las herramientas
que he tenido que desarrollar
para llegar a esto
y sobrevivir.

No soy más que el vacío interno
del Tao que se me escapa
pero que en todo tiene aliento.

crear el giro

A veces creo
que soltarse es más fácil
de lo que luego es.

A veces creo
con palabras
las cuñas que me hacen falta
para sobrevivir.

A veces creo
con colores
lo que sin nombrar me acompaña;
y se cambia la escala
y se cambian los polos.

Y sin creerlo
siento
que la rueda
vuelve a girar.

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mareas


Aquello ,
aquello que fue eterno
con un sabor inconcluso y terco.

El tiempo,
el duelo,
la marea que lo limpia todo,
todo ese tiempo en la nada
en el ruego, en el ocaso
de una vida
que sigue
existiendo.


(Dibujo basado en un fotograma de una película de F.Truffaut (1954))

soy

Soy el encuentro conmigo misma,
mis vergüenzas, mi saber estar, la ternura que me adjudican.

Soy espejo sin mirar.

Soy la luz que se encuentra con ciertos rasgos,
los huesos de otras generaciones que con los míos encajan.

Soy mi búsqueda.

Y también mi antiego, o ego, o falsa autoestima peleando,
que a veces también llora.

Soy incienso de otras épocas
olores sin nombre,
lo sutil deshilando tiempos entre palabras, colores y encuentros.

Soy la bruja que oye sin ver,
que cura con las manos,
que abriga a sus hijos con besos de “por si acaso”.

Soy la manta femenina de otro cuerpo en crecimiento, como el mío,
y su bálsamo que se mezcla con mi sed.

Soy lo que aún no sé,
pero ya está dentro sonriendo envuelto en luz.

busco

concentrado

Busco
en el tiempo perdido que no sé nombrar
en los pespuntes de mi falda deshilada, triste, vieja
en la sonrisa que se deshace transparente ante mi mirada

todo lo que me nutrió
todo lo que significó vivir
otra vida
otro entierro
de lo que no era yo
pero tenía atribuido
desde mi nacimiento

busco el destierro de los dientes afilados
de las veladuras de azules malvados
de la imposición de fronteras
entre dos mitades de amor
que se daban la mano

busco
aunque casi no crea ya en los milagros

soltar hilo

soltar-hilo
(Os dejo una entrada muda, de precipicios, traspasos y malos tragos. Donde seguir el hilo de mi letra, buscando su voz, es la única guía. La imagen la dejo abierta para que la podáis ampliar y ver el collage desde mucho más cerca. Los personajes se dejan tocar, incluso.)